¿Eco?lecua


Hoy publico unas reflexiones que aunque desde que abrí el blog en mayor o medida siempre han estado ahí, después leer un par de libros se evidenciaron con más fuerza en mí hasta que llegó el punto en el que necesité escribirlas, hace ya unas cuantas semanas, y hoy releerlas, pulirlas y finalmente publicarlas porque creo que será positivo para mí y para Ecolecua.

El artículo con el que comenzó el desbarajuste veréis que no tiene nada que ver con la cosmética, se titula «EcoUrbanismo, ¿sueño o pesadilla?», el autor es un profesor de urbanismo de la universidad de arquitectura de Valencia que se llama Fernando Gaja i Díaz.

En realidad me descargué todos los artículos que encontré de él por internet y estuve unos cuantos días rumiándolos a cámara lenta porque aquello me hizo pensar, vaya si lo hizo; sobre mí, sobre mi futura profesión y, aunque parezca de chiste, sobre el blog y el sentido, si lo hay, de sentarme a escribir todas las semanas en él sobre cosmética. 

Seguro que habéis visto dibujos de súper arquitectos sobre las ciudades ecológicas del futuro. Ciudades verdes, autosuficientes, con grandes zonas peatonales arboladas en las que no tiene cabida el ruidoso y contaminante coche, cubiertas ajardinadas, paneles solares, materiales eco-friendly y láminas de agua. Según Gaja i Diaz "todas estas propuestas de Ecourbanismo no dejan de ser un simulacro, una ensoñación o un sucedáneo, una idea para consumo y sedación de conciencias alarmadas por la cada vez más innegable crisis ecológica planetaria, o una fantasía bienintencionada, pero sin base, porque no atacan el núcleo de la cuestión: el decrecimiento de los impactos, de los consumos, de la expansión urbana." 

Es decir, en esencia lo que piensa es que estas medidas eco-friendly solo maquillan de verde el problema de la construcción masiva del planeta. Así tranquilizan nuestras conciencias culpables al verse dentro de la rueda del consumismo y el crecimiento sin control que engrasa el capitalismo y que está teniendo este terrible impacto en el planeta.

¿Choca al principio verdad? ¿Pero no eran estas medidas el camino correcto? Me pregunté.

No sé si os suena la teoría del decrecimiento, yo la conocí por Serge Latouche, uno de sus defensores, a quien leí después de escucharle en un programa muy interesante de Salvados sobre alternativas a la economía actual. En sus propias palabras «Es necesario insistir en una idea central, axiomática: la existencia de límites. Es algo tan evidente que parece mentira que no se haya formulado antes con más precisión: el planeta tiene límites, es finito y la idea de que podemos crecer perpetua e infinitamente es ridícula, sencillamente imposible.»

La teoría del decrecimiento por la que aboga se basa en dos premisas: 

1/ que el crecimiento tiene límites porque los recursos son finitos.
2/ que ya los hemos sobrepasado, el polo se derrite, los animales se extinguen, las selvas desaparecen, las tierras se desertizan, la contaminación del aire, agua y tierra ha pasado ya a tener consecuencias palpables.

Por lo tanto, según los decrecionistas debemos dejar atrás la mentalidad actual del culto ciego al desarrollo, en la que se identifica el progreso solo con el crecimiento, y comenzar a pensar no solo en parar sino en decrecer. Para Gaja i Diaz el gran problema son los patrones de producción y consumo, por eso el problema es el consumismo desmesurado y la solución es parar esta locura mas que perpetuarla pero teñida de materiales eco-friendly. 

Puede sonar utópico pero como dice Gaja i Diaz «A quienes consideren que ésto es una utopía, solo se me ocurre indicarles que la verdadera utopía, ucronía en realidad, es pensar en la perpetuación de un modelo que ha ultrapasado sus límites. Lo utópico es pensar que el actual estado de cosas puede persistir, que el actual sistema no camina hacia el colapso, hacia su final.» 

Lo único verdaderamente ecológico es consumir menos, construir con más cabeza, aprovechar lo que ya existe, cambiar el modelo de producción, no seguir produciendo vertiginosamente pero con una chapa y pintura más amable. 

Otro tema que tocó este profesor en uno de sus artículos que me vino a la mente cuando leí un interesante artículo que escribió María de Maquillando al Lobo Azul sobre las posibilidades de reciclaje del CO2 gracias a las nuevas tecnologias es «La paradoja de la eficiencia de Jevons».

Esta paradoja tiene su base en la tecnología como tabla de salvación. Nuestro consumo desenfrenado puede seguir así, no se trata de cambiar nada, sino de mejorar técnicamente nuestro mundo: la tecnología tiene la llave, la varita mágica.

Formalmente dice: al aumentar la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero se incrementa el uso, lo cual provoca a medio plazo un incremento del consumo global.

Poniendo un ejemplo para que se entienda mejor viene a decir que a medida que disminuyen los litros de gasolina que los automóviles consumen por kilometro, aumenta el consumo global, porque los utilizamos más. Otro sería que las bombillas de bajo consumo nos animan a poner más y a ser menos cuidadosos en su encendido (total, ¡consumen tan poco!). Parece a simple vista una afirmación ilógica, incluso poco rigurosa, pero abundan ya los estudios que demuestran la veracidad de esta paradoja.

Las estrategias que persiguen como objetivo la satisfacción de la demanda no pueden ser ni sostenibles, ni ecológicas, ni siquiera viables. No podemos pretender satisfacer la demanda, cualquier demanda, por insensata que sea.

Al leer ésto pienso en el High Tech en el campo de la arquitectura, una corriente de arquitectos que en realidad me gustan y de los que aprendo como Richard Rogers, que apuestan por la tecnología para que sus edificios sean más sostenibles. También pensé en ello al leer el artículo de María sobre el CO2, me parecen geniales estos avances, al igual que la arquitectura autosuficiente y ecológica que yo estudio y pretendo poner en práctica pero, ¿es realmente la única solución? ¿O la solución principal sería dejar de expulsar esas cantidades ingentes de CO2 a la atmósfera? 

Y por último llegamos a la cosmética, leer a Gaja i Diaz también me ha hecho pensar en la cosmética ecológica, en el blog, en lo que aporta a las personas que me leen y en lo que me aporta a mí y aquí me veo, sorprendida al ver que un libro sobre el urbanismo tiene la capacidad de mostrarme con clarividencia el por qué de mis remordimientos, de mi pesar, de esa parte oscura que también tiene ecolecuá para mí, mostrándomelo de repente claro y prístino como si siempre hubiera estado siempre ahí.

Pasando al plano más personal la esencia de mi problema con ecolecuá es que no sé donde está el limite, si es que existe, entre difundir la cosmética ecológica y dar una opinión sincera para ayudar a los demás a que sus compras sean más certera, motivos principales por el que me cree el blog, y la parte oscura: promover el consumismo, hacer que la gente compre cosas que no necesita, caer yo misma en ello.

¿Es compatible escribir reseñas sobre productos y no incitar al consumismo? ¿Tengo yo esa responsabilidad o es de quien me lee? ¿Y si son menores y aún no tienen la capacidad para no dejarse llevar por la fiebre consumista y las promesas de belleza? ¿Yo soy un ejemplo de consumo ecológico para alguien cuando tengo más productos de los que realmente necesito? ¿Es posible hablar sobre un consumo de cosmética ecológica cuando lo verdaderamente ecológico es consumir menos? 

Comencé a sentir, y eso disparó las alarmas, que cuantos más productos probase más valiosa sería la información del blog porque más tendría dónde comparar. Después me doy cuenta de que lo más valioso y verdaderamente ecológico que puedo transmitir, o intentar transmitir, es que debemos intentar hacer un consumo responsable, también de cosméticos.

Pienso que a la cosmética le puede estar pasando un poco como a la arquitectura y al urbanismo del que nos habla Gaja i Diaz, la estamos maquillando con ingredientes eco-friendly y envases reciclables para no darnos cuenta de lo verdaderamente problemático, el consumo desenfrenado. ¿Y no estoy yo contribuyendo a ello? Evidentemente la cosmética eco es más sostenible que consumir cosmética convencional derivada de la industria petroquímca, ¿pero esta dinámica es ecológica de verdad? ¿No estoy yo aportando mi granito de arena desde el blog a esta ensoñación ecofriendly que amansa nuestros remordimientos?

Compañeras blogueras, entiendo que algunas os sintáis casi acusadas al leer algunas cosas pero creedme cuando os digo que en ningún caso es mi propósito, yo soy la primera que está metida en este ajo.

Acabo con una frase que me gustó en especial:

«Aparentemente la estabilidad del edificio (económico, social e ideológico) es plena, y sólo un observador avezado puede percibir los síntomas del inminente colapso. Después, cuando el derrumbe se ha producido, todo el mundo es capaz de emitir profecías retrospectivas explicando perfectamente el hundimiento (algo así como el “ya lo decía yo” a propósito del pinchazo o desinflado, de la burbuja inmobiliaria a la que ahora se apuntan ahora analistas, comentaristas y tertulianos de todo tipo y pelaje). Estamos ante una situación análoga, en la que no podemos, o queremos, percibir las abundantes señales que el ecosistema planetario nos manda de que no puede más, que lo hemos literalmente agotado.
La realidad puede ser mucho más cruda: llevamos más de 20 años comiéndonos las vacas, y como sigamos así, en el futuro no habrá vacas, ni hermosas ni chupadas.»

Y os la cito también porque creo que al nombrar a las vacas hace referencia a un libro que os recomendé ya, no sé si lo recordáis, es de un antropólogo que se llama Marvin Harris, se llama «Vacas. cerdos, guerras y brujas». Explica de una manera racional comportamientos que vemos irracionales y movidos por motivos religiosos en otras culturas, como la «manía» de los indús de no comerse a sus vacas sagradas mientras que se están muriendo de hambre, que en realidad es un acto de supervivencia ya que son las que les proporcionan todos los medios para vivir.

Creo que la metáfora que hace Gaja y Diaz es que nos estamos cargando a la naturaleza, nuestro contenedor y nuestros dispensador de todo lo que es esencial para la vida, no somos conscientes de que preservarla y dejar de consumir por encima de sus posibilidades no es una moda ni una opción, es un acto de súpervivencia.

Y ya que viene al caso y de perdidos al río, os recomiende también una serie ya que tiene relación con lo hablado hasta ahora y si no lo hago reviento: Utopía. Es inglesa y se nota (sí, me gusta la cosmética inglesa y el cine también). Tiene una de mis bandas sonoras favoritas, si os gusta la música electrónica vais a saborear cada nota mística, psicodélica y animal que la envuelve, también tiene una fotografía más que excelente casi pop con unos colores sobresaturados que hipnotizan e intrigan y una historia cuanto menos curiosa e interesante que trata también el tema de lo insostenible del crecimiento del consumo humano. Tiene algunas lagunas pero es que el tema y la trama se las trae, con esa complejidad y esos guiones yo se lo perdono sin dudarlo. Son solo dos temporadas de seis capítulos cada una y os la recomiendo si os gustan las «cosas raras» y artísticas.

Muchas gracias si habéis llegado hasta aquí, sé que la entrada de hoy ha sido un hueso duro de roer, espero vuestras opiniones, no sé si compartís algo de lo que os he contado o pensáis que es una ida de olla total, estoy pensando en cómo hacer para sentirme totalmente bien con lo que hago y seguro que vuestros puntos de vista me ayudarán sean los que sean.














Comentarios

  1. Me parece una reflexión muy interesante.
    Si me permites mi opinión, sobre el punto concreto del blog creo que tienes que centrarte sólo en tí, no en quien está al otro lado (yo, un suponer). Si yo leo un post tuyo, me interesa un producto y decido comprarlo la decisión y responsabilidad es exclusivamente mia, sería triste que una adulta se deje llevar ciegamente por lo que lee y sin criterio propio y si así fuera sería igualmente mi responsabilidad, por descerebrada. "Ah, pero me refería también a menores de edad": tampoco es tu responsabilidad que su madre/padre no controle o frene con criterio sus ansias consumistas, no, no lo es.
    Con todo este speech quiero decir que hagas y escribas lo que te plazca sólo y exclusivamente por ti misma, por si te sientes o no coherente y feliz relacionando lo que piensas/crees y lo que haces, eso es todo, ese es el quid (para mi, obvio :D) . Si te hace feliz probar cosas y contarnos sobre ello, hazlo, si te hace infeliz o te produce un conflicto interior, déjalo... es así de simple.
    Me encanta leerte, me parece súper interesante tu trabajo y si te vas te echaré de menos...pero eso a tí no debe importarte, porque tienes que vivir todos los días "contigo", no conmigo.
    Bufff, vaya rollo ¿no? ¡Y ni siquiera estoy segura de haberme explicado bien!, espero que si.
    Un besazo, Ciao!

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  2. Bueno bueno bueno... No tengo palabras para loar esta entrada como se merece. Ole tú, de verdad. En cuanto a la cosmética natural, comparto tu inquietud en pensar que hemos creado nuestros blogs para dar a conocer productos que nos hayan ido bien o mal y así ayudar a otras personas, pero a la vez pensamos en si fomentamos el consumismo. Yo te voy a ser sincera... Estate tranquila porque no creo que fomentemos nada, porque yo por ejemplo a pesar de leer reseñas buenas de algún producto, si no lo necesto no lo voy a comprar. Lo apunto en mi lista de deseos para futuras ocasiones, pero no comprar por comprar. Tú das tu opinión con la mejor intención, si luego alguien quiere comprar ese producto es decisión suya. De la misma manera que si probamos algo que no nos gusta también lo decimos, y no por eso estamos haciendo boicot a la marca :) Siéntete libre de contar lo que quieras en el blog, que sabemos de tu buena intención, no nos obligas a nada. Un besoteee.

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  3. Es verdad que estamos totalmente inmersos en el consumismo, yo diría que tragados por el. Pienso que a veces es muy complicado verlo todo cristalino y estas reflexiones que nos escribes nos recuerdan ( me recuerda) lo fácil que es acabar comprando innecesariamente. Y no sólo cosmética ecológica... Creo que debes seguir publicando tus descubrimientos para bien y para mal de tus experiencias con la cosmética bio, porque es de gran ayuda, eso me permite a mí y a muchos no malgastar innecesariamente ( míralo desde ese otro lado, por ejemplo ) Yo no compro si no necesito pero cuando si, me gusta hacerme una idea de si me puede o no ir bien. La última palabra siempre será la sensatez de cada uno así que no te sientas mal por ello, no es tu responsabilidad. A mí me ocurre mucho que me emociono con algo que veo publicado pero detrás siempre está mi madurez y mi criterio de si realmente es necesario o no comprar. Buenas noches guapa, espero que entre todos te transmitamos el cariño con el que tú también nos escribes, un besito.

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  4. Uff pedazo de post y que hace reflexionar, desde luego, a todas las que tenemos un blog, o por lo menos a mí, me has hecho pensar.
    Creo que tienes muchísima razón y te felicito por tu post, pero por otro lado también pienso (como te han comentado las demás) que no creo que fomentemos el consumismo, porque cada persona que nos lee, debe ser responsable de comprar lo que verdaderamente necesita. Yo leo todos los días muchísimas valoraciones positivas y negativas de productos, tanto en los blogs como en las redes sociales, y me sirve de mucha ayuda para cuando necesite comprar algo, para tener referencias y saber cuál me puede ir mejor.
    Actualmente no soy el mejor ejemplo, porque reconozco que tengo muchos más productos de los que necesito y llevo tiempo dándole vueltas, porque me agobia (y mucho) tener un armario lleno de cosas sin empezar que no sé ni en qué momento voy a poder probar. No sé en qué momento empecé a acumular, he tenido mucha suerte con los sorteos, me han ofrecido bastantes colaboraciones... y al final he llegado a un descontrol del que no me siento para nada orgullosa, por eso estoy echando el freno y ya no compro nada que no necesite de verdad. Y me he propuesto gastar todo lo que tengo antes de comprar.
    En cualquier caso, a mi me encanta leerte, creo que te curras muchísimo los post, haces una labor de investigación digna de admirar (esto ya creo que te lo he dicho otras veces) y nos transmites una información muy valiosa para ayudarnos a la hora de decidir si compraremos o no un producto, pero esa decisión es sólo nuestra, y para nada te tienes que sentir responsable.
    Un besito muy grande y gracias por compartir con nosotras tus reflexiones.

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  5. Pues que decirte, yo te sigo desde hace muy poquito, y me encantan tus posts, y la sinceridad con la que haces tu trabajo, como ya lo han dicho muchas, es que tengamos conciencia de comprar lo que necesitemos realmente y no por seguir modas o lo último que ha salido, etc. Yo personalmente estoy intentando tener un control de lo que compro. un abrazo guapisima y sigue asi.

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  6. Tras leerte, no soy la más indicada para hablar, porque a consumo irresponsable no me gana nadie (que conste que no estoy orgullosa, pero siempre he sido muy caprichosa, un gran defecto). Podría estar dos años perfectamente sin comprar nada, y aún así, no se me acabarían todos los productos que tengo en casa 🙈 Si que he intentado reducir productos para generar menos residuos (como eliminar los algodones desechables y sustituirlos por toallitas reutilizables, por ponerte un ejemplo). Al fin y al cabo, nosotras solo damos una opinión, es el lector el que decide comprarlo o no, así que no te sientas en conflicto por esto 😜 Un BioBesote guapa 😘

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  7. Muy buena reflexión. Siendo sincera, siempre he pensado que casi todo el mundo vive con muchisimo más de lo que necesita. Nos han vendido la moto y no es que la hayamos comprado, es que tenemos tres aparcadas en el garaje. Mi caso no es una excepción.
    Te voy a contar una cosa curiosa que siempre me pasa. Cuando hay grandes aglomeraciones de gente (tipo conciertos, ferias,etc) siempre me viene a la mente la misma reflexión: 'Toda esta gente come, se ducha, tiene mínimo cuatro pares de zapatos, un armario lleno de ropa, un móvil, usa el baño, va al supermercado...¿sabemos realmente el impacto que tenemos en el planeta? Quizás necesitamos un poco de concienciación respecto a ello.

    ¿Con tu blog fomentas el consumo? Desde mi perspectiva, no. Aportas información útil para gente que la busca ayudándo así a que no compren productos que no les funcionen y acaben siendo un residuo más. Así que, sigue escribiendo ecolecuá, a muchas nos gusta y nos es realmente útil :)

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  8. Déjame decirte, antes de nada, que me han parecido interesantísimas las reflexiones que aportas en este post, además de la tuya propia, la del ecourbanismo y el decrecimiento, creo que habría mucha tela que cortar y estaría encantada de que profundizaras en ambos temas, ya que veo que estás bastante puesta y desprendes una pasión que me ha fascinado mientras abordabas los dos temas. Esto por un lado, creo importante decírtelo porque me gusta leer, aprender y empaparme de muchas cosas, y aunque muchas veces nos 'estanquemos' en lo meramente superficial, creo que podrías tener muchísimo potencial abordando también otros temas como los que hoy nos traes. Por otra parte y entrando de lleno en el tema del consumismo y viendo que es el que más ha calado, como te dije, te leí anoche y me fui reflexionando sobre el asunto. Y así sigo. Te entiendo, créeme, no seré yo quien te diga 'no te preocupes por eso' cuando yo misma lo hago. Me preocupa el consumismo extremo al que estamos sometidos y me preocupa contribuir a él. También me preocupa en ese sentido que el blog se estanque únicamente en eso y que precisamente sea el motivo de mi aprehensión el que no me deje avanzar. Por eso he tardado en comentarte, porque te doy la razón y como nuestro querido mono, opino que este post es oro molido. Cierto es que la responsabilidad, a última instancia se reparte, no obligamos a nadie a comprar nada, pero la incitación es algo que existe y negarlo es absurdo, porque lo vemos a diario y masivamente. Como una suerte de propósito de enmienda, estoy dándole vueltas a la cabeza buscando otros temas que abordar en el blog, -porque es algo que realmente disfruto y me daría pena dejar por sentimiento de culpa-, y así abrir la mente a otros caminos, que quizás fueron los que me empujaron a abrirlo y que hoy tengo un poco abandonados en pro del desfile cosmético. Y esto último me gusta, no te creas, es algo que disfruto, demasiado quizás, porque hila con otras cosas que también me encantan, como la fotografía, pero también me gustan otros temas que he ido dejando y me gustaría retomar. De alguna forma es volver a los orígenes, sin importar quién o cuántos me leen, importándome yo. Quizás mi caso concreto no te valga, pero es una forma de decirte que la única forma de encontrar el camino correcto es equivocándonos varias veces, y que por una vez estaría bien que nos importáramos más a nosotras mismas siéndonos fieles y respetando nuestro propio criterio y nos importasen menos, por ejemplo, los números. Estoy segura de que tú, que eres una persona coherente y racional, encontrarás la forma de amoldar el blog (o las redes) a tu propio pensamiento, y también estoy segura de que entonces no sólo estarás más cómoda con lo que haces, sino que además lo disfrutarás doblemente. Gracias por este post que pone un poco de cordura entre tanto desorden, ha sido un planchazo de realidad que muchas necesitábamos leer, tal y como esperaba. Un besazo.

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  9. Madre mía, mucho en lo q pensar. Me lo volveré a leer para q no sé me escape nada 😅

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  10. Madre mía, mucho en lo q pensar. Me lo volveré a leer para q no sé me escape nada 😅

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  11. Siempre he tenido la sensación de que esto de la cultura de lo natural, de alejar los tóxicos de nuestras vidas era más una declaración de intenciones que una realidad y coincido en que, aunque la intención es buena, el pintar las paredes de la casa de verde, no es más que un lavado de cara. Sinceramente, yo veo el tema un poco desde la barrera porque no tengo una conciencia ecológica tan profunda como tú y desde la barrera he oído y he leído muchas incongruencias a gente que aboga por un estilo de vida "verde". Dicho esto, creo que para que los cambios se produzcan se necesita educación y un blog es una buena plataforma. Si tú propugnas que el cambio hacia otro estilo de vida es necesario, utiliza la herramienta que tienes a tu disposición para difundir aquello en lo que crees. ¿Creo que fomentas el consumismo? Sí. Creo que todos los blogs lo hacen. En tu caso, probablemente no de una forma desproporcionada pero sí de una forma que parece ser que no se corresponde con lo que tú crees o lo que quieres. Solo tienes que cambiar el modelo, hallar la forma de conectar las dos realidades porque si dudas, es que no estás convencida al 100%. Reinventarse o morir, que dicen... Estoy convencida de que encontrarás el camino con el que te sientas a gusto. Un beso!

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  12. No sé por donde empezar, creo que primero voy a empezar por lo más fácil: si como bloguera contribuyo o no a el excesivo consumo del que todos somos víctimas. Sinceramente y espero que me perdones la expresión e incluso la franqueza, estoy hasta el coño de que todos los problemas del mundo sean culpa de quien tiene un blog o un canal de youtube, pero hasta el COÑO!!! Para empezar, y no me digas que no (bueno o me dices que no y no pasa nada ;-p ) yo no publicito drogas ni alcohol en mi blog, ni conozco a nadie que lo haga pero he sido profesora en Granada y he visto cortar las clases por motivo de la fiesta de la Primavera que no es más que un macrobotellón donde las ambulancias de toda la Ciudad se agolpan a la entrada del recinto para recoger a jóvenes inconscientes puestos de todo hasta las cejas a las 12 de la mañana y se prolonga hasta las 4 o las 5 de la madrugada por no hablar de los riegos tan grandísimos que corren porque no saben ni donde están. Nadie les dice que beban ni consuman según qué cosas, pero lo hacen sin problemas y muchos de ellos son menores. Yo he sido joven y he vivido sola con 17 años y no lo he hecho, por lo tanto soy muy consciente de que cada cual hace lo que le da la gana y que la educación que recibes es el pilar y la base de lo que seremos como adultos. Me da rabia que muchos padres decidan que la educación de sus hijos debe estar en manos de profesores y la sociedad en general porque "no puedo decirle que no tenga móvil o no puedo controlar lo que ve en internet" ¿perdón? si que puedes. Yo crecí sin móvil y sin ordenador, me compraron el primero cuando entré en la Uni y no tenía conexión a internet. He realizado dos carreras superiores sin tener conexión a internet, el único internet que tenía era el de la Universidad y como sabes está controlado porque la sala de proyectos para ingenieros no está para ver facebook y no me he muerto. Si en mi casa me decían que algo no se podía comprar, no se compraba y ahora todos los padres hacen hasta lo imposible por darle el último capricho a sus hijos aunque tengan que hacer horas extras sin enseñarles el verdadero valor del dinero.
    ¿sabes que hace unos meses mi marido estaba dando clases en la facultad de biología y un alumno le sacó una navaja sólo porque le pidió que dejara el móvil apagado durante las clases? Una navaja!!!
    El problema real y grave no es todo lo que hay en el mercado a disposición de quien lo quiera comprar, el problema real y muy grave es que siendo niños no se nos aclara donde está el límite y lo que cuesta ganar de comer y todas las cabronadas que un adulto tiene que aguantar para llegar a final de mes. Con 8 años e incluso antes se les pone a un menor sin una mente formada una tablet en la mano. ¿Tanto daño hace un boli y un cuadernillo Rubio? Hay gente que no sabe escribir correctamente, ni hacer un cálculo sencillo pero el móvil lo maneja a la velocidad de la luz, mal vamos pero muy mal. Niñas que se encierran en el baño siendo menores de edad para sacarse una foto desnuda y subirlo a una red social... ¿qué buscan? llamar la atención, pero ¿por qué? ese es el problema. Perdona el enfado, pero creo sinceramente que el consumismo brutal de esta sociedad en la que vivimos es sólo la punta del iceberg de un problema de fondo muchísimo más grave y cuya solución radica en el seno de cada familia.

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  13. Esa era la primera parte y de verdad que tenía que decirlo porque me desespera ver algunas cosas y que nadie diga nada, esta mañana leía con asombro en el periódico que un menor le ha dado una paliza a su padre en un bar donde estaba causando destrozos, a una persona así le vas a hablar de conciencia ecológica? de verdad que me pongo mala cuando leo estas cosas. Me dirás que soy una exagerada pero cada día hay más casos de violencia (violaciones, ataques racistas, violencia de género...) y sinceramente creo que nos falta empatía, ante todas estas cosas es muy difícil esperar que una persona que no siente empatía por aquel a quien hiere la sienta por el medio ambiente, los animales y el planeta.
    Nuestra esperanza como sociedad está en los niños, si desde pequeños se les enseña un consumo responsable y a empatizar con el dolor de todo ser vivo siempre será más fácil tener una sociedad más equilibrada y constructiva, pero eso si que es una utopía y te lo dice alguien que ve el sistema educativo muy de cerca cada día.
    Y luego está el tema de quién nos gobierna, no me quiero meter en política pero ya ves que grandes países como Estados Unidos, China o India miran para otro lado porque el dinero va primero ¿cómo lidias con eso? ¿cómo le haces entender a medio mundo que tenemos que salvar el planeta cuándo millones de personas en todo el planeta no tienen ni los derechos más básicos como puedan ser la libertad de expresión, de elegir tu religión o tus compañeros de cama? ¿cómo se conciencia a las personas a cuidar del aire, del agua, de la vida, cuando millones de niños son victimas de los peores abusos sin que nadie haga nada?
    Hace unos días, una amiga de mi madre lloraba por una tontería (de verdad era una tontería) y cuando mi madre me lo contaba le respondí que entiendo que a cada uno de nosotros nos duele lo que nos toca pero que no tenemos derecho a quejarnos de nada porque a ninguno nos pasa nada realmente grave, grave es que te vendan como mercancía, no tener para comer, que te maltraten... cuando los niños de mis amigas les dicen a sus madres que son "malas" porque no les compran lo que quieren yo les enseño lo que sufren otros niños en el mundo y ¿sabes lo que me dicen? que hay que ayudar a esos niños y que ya no van a pedir nada más. Me da ternura y alegría escucharlos hablar así y me demuestra que aún siendo chiquitos entienden mejor que nosotros las cosas cuando uno se toma la molestia de explicárselas.
    Después de todo esto, creo que entiendes mi punto de vista: volver a una vida más simple y concienciar a los más pequeños del uso responsable de todos los recursos pero no solo los naturales, sino también los de la economía familiar y que aprendan a valorar el esfuerzo de sus mayores por darles una buena vida, que hay mucho desagradecido suelto por el mundo.
    Ahora sí que lo dejo, como ves tenía mucho que decir y estemos más o menos de acuerdo en muchas cosas me he sentido con libertad absoluta de poder decirlo, cosa que no me ocurre en todos lados ;-)
    Un besazo muy fuerte!!

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  14. Por fin, por fin puedo comentarte!!!

    Has dado forma a muchas ideas que ya sabes que rondaban en mi cabeza, pero que no sabía concretar debido a que en mi cotidianidad no abordo las mismas materias que tú, donde hay lugar a una mayor proliferación de estos temas. Como ya imaginarás, y a diferencia de muchos cometarios (súuuper interesantes y muy sensatos), yo sí creo que tenemos responsabilidad. Quien pone en actuación una determinada fuente (sea de riesgo, de beneficio, de interacción en definitiva) ha de soportar tanto las consecuencias dañosas de la misma, como aprovecharse de los beneficios. Son simplemente las consecuencias del actuar consciente, que tiene fines implícitos y explícitos, que se han de asumir. Ahora bien, hay "fuentes de interacción" muy diferentes y con diversos grados lesivos. No es lo mismo soltar a un león en medio de una ciudad que hablar de cosmética. Y claro, también hay que tener en cuenta la palabra "interacción", lo que nos lleva a un plano plurisubjetivo en esa relación. Tenemos al emisor, y al receptor de esa información, al que por supuesto, se le presume y exige, una diligencia media. Diligencia para ordenar su vida y no dejarse arrastrar por todos los contenidos que llegan a su cabecita. Cosa, que por otro lado, es verdaderamente difícil en algunas personas que no han recibido (o no tienen de nacimiento) los estímulos y la capacidad necesarios para diferenciar entre lo que puede y lo que debe.

    ¿Contribuimos al consumismo? Sí. Es normal que nos genere culpa, pero tampoco debemos martirizarnos. Yo ya he optado por analizar muy bien cada paso que doy. Para mí la pregunta no suele ser si me hace feliz esto o aquello, porque creo que las cosas bien hechas aunque no gusten del todo en un principio, dan más felicidad a largo plazo. Es la satisfacción del deber cumplido. Así que a veces me ha dado más felicidad no escribir tal cosa a largo plazo, que la que podría haberme reportado inmediatamente. Más felicidad porque he dedicado mi tiempo a lago más valioso, por ejemplo.

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    Respuestas
    1. Ahora sigo con la otra parte ajajaj. Y también tienes razón. Vivimos inmersas en un mundo de consumismo atroz, cosa que justificaría si fuese necesaria, pero es que NO LO ES. Es ir cavando nuestra propia tumba en muchos sentidos. Este consumismo excesivo nos lleva a un proceso de degeneración múltiple. La degeneración material, de nuestra propia existencia y sostenibilidad de nuestro medio, como bien has explicado. Pero también nos está conduciendo a un proceso de degeneración intelectual. La mente se nos aplana y la moral se nos degrada. Tenemos tanto que nos hemos vuelto dependientes, y completamente vulnerables sin esas cosas. Desde algo tan estúpido como "el no tengo que ponerme esta noche", a algo más serio como la dependencia tecnológica en ámbitos que, con independencia de que existan o no máquinas para solucionarnos la vida, el humano debería saber controlar.
      Muchos adoran a trozos de plástico como si fueran dioses, ignorando por completo, por ejemplo, como funciona su cuerpo o de dónde viene el pan que se está comiendo. Yo te conté una vez que una amiga mía que era activista ecologista pensaba que el cous cous era una planta??? No sabía que significaba "sémola de trigo". Por supuesto, tampoco había visto nunca una espiga. Pero tenía miles de botes de cosas y de aparatos sin los que no podía vivir.

      Y con la dependencia...no paro de ver niños que desde los 2 años tienen tablet y son incapaces de de hablar bien a los 6, y mucho menos de escribir... Pero claro, una asistente social (suelo tener muchos choques con ese gremio XD), ve una tablet en casa, piensa que el niño tiene bienestar económico y no piensa en la profunda desatención que está sufriendo el menor!! Lo fácil que hubiera sido hablarle constantemente y no hacerle consumidor (de nuevo), de un objeto que retrasa sus habilidades primarias como humano. Que parece que todo bienestar se mide por el nivel de CONSUMO :OOOOO.

      Este modelo del tener más y más y del acumular va a acabar mal. Y no porque esté mal tener cosas buenas, necesarias y avanzadas (buena maquinaria médica, militar, de telecomunicaciones, de construcción), sino porque tenemos una relación irracional con el consumo. Tendriamos que darnos cuenta lo que tan bien has plasmado. Decrecer, quedarnos con lo bueno y necesario y no ir arrasando. Pero claro, soy tan culpable como cualquiera y a ver quién es el primero...

      Como te dije desde el tren, esta entrada es ORO!!!

      Un besazo y feliz fin de semana!!!!!

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    2. PD: y no sólo occidente, oriente también está calentito con eso ajajaja.

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    3. Vale, y con esto ya me callo, que estoy pesadísima hoy ahahha.
      En nuestro querido ámbito cosmético, mis aportaciones a las ideas que ya teníamos en mente son las obvias. Consumir lo que se necesita, no acaparar botes ansiosamente y no olvidar que ni la cosmética ni el maquillaje son fines en sí mismos. Si ya tengo algo que me hace la función, no voy a estar comprando y consumiendo 20 cosas iguales (que lo hace mucha gente) Y al final, sus funciones pierden el sentido. Vamos, que el grueso de mis compras, cuando las haya, sean repuestos de cosas que necesito. Y muy de vez en cuando algún capricho, que tampoco hemos venido a estar tierra a darnos latigazos ajajaja.
      Lo dicho, ya me callo ajajajaja.
      Muchos besicos,!!

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    4. Curiosamente la primera vez que he oido hablar de la teoria del decrecimiento ha sido por boca de mi hijo de 7 años, para ayudarlo en un trabajo escolar, y por eso he llegado a este blog. Si, como madre asumo que es lamentable mi completa ignorancia en este tema, y más lamentable aún que ni una sola de las otras madres tampoco hubiera oido sobre el "decrecimiento". Me indignan profundamente determinadas comentarios que he leido, pero obviamente la persona que las ha escrito no tiene hijos, porque si no no se expresaría en esos términos, afortunadamente muchos padres si "educamos" a nuestros hijos lo mejor que podemos y con más motivo, después de leer que hay "educadoras" con un código ético tan cuestionable, pero eso es otro tema, vamos que yo también estoy hasta el mismísimo C---, que haya gente que considere que se puede escribir todo lo que se quiere, porque es problema del que lo lee y no del que lo escribe, con tan poquíta empatía y respeto hacia el prójimo, ¿como pensamos cambiar el mundo?, el mundo lo formamos las personas y hasta que las personas no cambiemos, el mundo tampoco lo hará. El egoismo y la avaricia son los valores que vemos ahora por todos los sitios, nuestros políticos nos roban y nos estafan, nuestros deportistas igual, las industrias sólo piensan en beneficios y no en cuidar el medio ambiente , se nos mueren niños a cientos de desnutrición y enfermedades absurdas que con una simple vacuna se podrían evitar, los paises son incapaces de encontrar una solucion digna para los refugiados, etc. etc.

      No claro que las "bloguers" no son las responsables de todos los males de este mundo, pero son un fiel reflejo de la triste sociedad que tenemos, es más de lo mismo, sacar provecho económico, mostrar los productos que se len envian y listo, lo patético es que te digan que lo hacen por "informarnos", cuando ves anuncios ya sabes que ves publicidad, aqui en los blos esta oculta, totalmente camuflada y se "induce" a pensar que es una recomendacion de amiga a amiga, cuando el que esta escribiendo lo hace con fines meramente comerciales con un fin claramente económico bien sea con dinero en efectivo o con envio de productos. El engaño viene del que lo oculta, algunas blogguers lo dicen abiertamente (muyyy poquitas) y no pasa nada, yo puedo no creerme el post, pero no me siento engañada por lo que leo porque ya me han avisado que es publicidad, en cambio las que "omiten" este detallito tan insignificante pues ya son otro cantar, pero no entrare en descalificativos.

      A tu pregunta, mi respuesta es POR SUPUESTO QUE SI, que fomentais indiscriminadamente un consumismo masivo, de hecho básicamente y mayoritariamente en este tipo de blos, no suele encontrarse demasiada información sobre los productos, básicamente es una pasarela continua de productos que hay que mostrar y punto, son colaboraciones que hay que publicar y ya, poquísimas personas se toman la molestia de probar un producto en condiciones, porque enseguida hay que postear otro. Y se me hace especialmente triste en blogs de cosmetica natural, porque se les supone que van acompañados de un código ético y de una forma de vida más sana, evitando tóxicos, residuos innecesarios, contaminacion de nuestras aguas, etc, etc, y ves que no, que gastan 7 paquetes de algodones mensuales igual que los de convencional, y acumulan y publicitan igual, que prácticamente la única diferencia es que no llevan siliconas , parabenos y derivados del petroleo, el resto mismo perro con distinto collar. No veo yo demasiada conciencia ecológica ni preocupacion por el medio ambiente, ni siquiera un mínimo de consumo responsable.

      Se agradece y mucho que algunas personas si considereis que obviamente algo no se esta haciendo bien, o por lo menos que hay una falta de coherencia entre lo que se pretendia transmitir y en lo que al final se transmite: Compra, compra, compra y compra.

      Saludos

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    5. discrepar se vale, ofender no. Si no te gusta lo que leés no entres y de paso no veas tele ni revistas porque todititas tienen anunsios.

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